¿PARA QUÉ SIRVE UNA NEUROSONOGRAFÍA?

El objetivo es el de diagnosticar y caracterizar las anomalías del sistema nervioso central. Para ello, se utilizan los equipos con mejor definición y se realizan cortes del cráneo y columna muy complejos y completos, que nos ayudan a encontrar alguna patología, dentro de lo diagnosticable a nivel prenatal. Con la evaluación integral del equipo se propondrá tanto la realización de pruebas complementarias (pruebas invasivas, analíticas, resonancias magnéticas fetales, entre otras), como la planificación de los controles a realizar, la emisión del pronóstico a corto y largo plazo, la transferencia de la información a los padres y el planteamiento de las diferentes opciones y asesoramiento genético para futuros embarazos.
¿EN QUÉ CASOS ESTÁ INDICADA UNA NEOROSONOGRAFÍA?
Las indicaciones más frecuentes son las siguientes:
- Antecedente familiar (paterno o materno) o malformación del SNC en algún embarazo previo.
- Sospecha de anomalía del SNC detectada en la ecografía que realizamos en el primer trimestre, como un pliegue nucal por encima del percentil 99 a las 20 semanas, un perímetro craneal muy aumentado o muy pequeño, un feto pequeño, etc.
- También cuando encontramos otras malformaciones extracraneales (en el corazón, cara, extermidades o cualquier signo que nos oriente a algo genético).
- Patologías maternas que puedan afectar al bebé (patologías previas como púrpura autoinmune, infecciones congénitas o seroconversión en el embarazo, por ejemplo por citomegalovirus, toxoplasmosis, rubeola, varicela, zika.
- Riesgo de hipoxia o isquemia.