Estudiar en la placenta el ADN del bebé
El feto y la placenta proceden de una misma célula. Por eso, si necesitamos estudiar los cromosomas del feto, podemos utilizar los cromosomas presentes en la placenta, ya que son iguales. La biopsia corial consiste en tomar una pequeña muestra de la placenta con ese fin.
¿En qué casos está indicado?
- Si quieres saber más sobre los cromosomas del feto, especialmente en casos en los que el riesgo de síndrome de Down sea alto.
- Para el diagnóstico de la mayoría de las enfermedades de orígen genético.
¿Cómo es la prueba?
Te la haremos con anestesia local y en la mayoría de los casos con un punción abdominal, aunque en algunos otros, la muestra se coge por vía vaginal a través del cérvix. La decisión la tomaremos al momento de ver la ecografía en base a la ubicación de la placenta en el útero. Después te vamos a introducir una aguja fina a través del abdomen hasta llegar a la placenta y así obtendremos una muestra de vellosidades coriales.
Mientras realizamos el procedimiento, vemos la aguja en todo momento mediante ecografía para asegurarnos de que no dañe al feto. El procedimiento lleva unos 3 minutos y posteriormente se comprueba que el latido cardiaco del futuro bebé es normal.
Con el tejido placentario obtenido podemos realizar diferentes técnicas diagnósticas que van aumentando en complejidad hasta dar con el diagnóstico correcto y así tener una idea mucho más precisa del pronóstico para la vida del futuro bebé.
Esta prueba puede realizarse a partir de la 11 y hasta la 14 semanas del embarazo.
¿Es una prueba molesta para ti?
Durante los dos días inmediatamente posteriores a la biopsia podrás notar una molestia abdominal, similar al dolor de una regla. Pero si el dolor abdominal es muy intenso o tienes un sangrado vaginal o fiebre contacta con nosotros lo antes posible.
¿Qué riesgos conlleva?
El riesgo de aborto es de un 0,5% aproximadamente según los últimos trabajos publicados, similar al de la amniocentesis a las 16 semanas. En aproximadamente un 1% de los casos es necesario repetir el procedimiento, lo que puede darse porque las células no crezcan en el laboratorio o porque los resultados no sean concluyentes.
¿EN QUÉ CASOS REALIZAMOS PRUEBAS INVASIVAS?
Cuando detectamos en la ecografía algún signo ecográfico que nos hagan pensar en alguna malformación congénita de orígen genético, ya sea de los cromosomas como de los genes.
También cuando queremos estudiar bebés que pueden ser portadores de alguna enfermedad genética de herencia familiar.