Sus órganos se preparan para cuando nazca
Mide 40 cm de la cabeza a los pies y pesa unos 1.700 gramos.
A estas alturas del embarazo, todos sus órganos se preparan para realizar su función tras el nacimiento.
El aparato respiratorio está prácticamente formado ya que los alvéolos están a punto de finalizar su proceso de maduración y la superficie de contacto con los capilares ha alcanzado prácticamente su extensión definitiva. La capacidad del pulmón para intercambiar oxigeno ya es casi completa, aunque habrá que esperar hasta la semana 34 para estar más seguros. Por otra parte, el sistema urinario continúa trabajando sin descanso. El riñón del feto es capaz de realizar el filtrado de la sangre y eliminar medio litro en forma de orina al líquido amniótico. Gracias a la acumulación de grasa subcutánea la piel aparece más rosada y su cara más redondeada, lo que recuerda cada vez más a un bebé.

¿Qué notarás tú?
Tus pechos empiezan a formar la leche materna y a secretar calostro.
El pecho se va preparando para la lactancia. En estos momentos puede producirse la secreción de calostro a través del pezón que puede resultarte incómoda si es muy frecuente o abundante. Si es así en tu caso, puedes usar discos absorbentes en el sostén para evitar manchar la ropa.
La presión que realizan el útero y del feto en la zona pélvica va en aumento y eso hace que se produzca un enlentecimiento del retorno venoso, con una mayor concentración de sangre a este nivel. Como consecuencia, notarás la vulva más hinchada y a veces se acompaña de varices vulvares que pueden sangrar espontáneamente si se rompen. No es preocupante, pero si te ocurre, sólo tienes que comprimir hasta que pare. Te recomendamos que si es el caso, utilices Medias de descanso de compresión media que lleguen al menos, por arriba de la rodilla para evitar los trombos poplíteos.
¿Cómo te acompañaremos en esta etapa?
La ecografía de tercer trimestre para descartar anomalías tardías
Si desde la semana 20 no te haces una ecografía, puedes hacerte en este tercer trimestre una ecografía para control del crecimiento y descartar anomalías morfológicas de aparición tardía. También veremos si el feto está en posición cefálica, de nalgas o en situación transversa (cruzado). En caso de aún no haberte vacunado, te recomendaremos la vacuna contra tos ferina (que incluye protección para difteria y tétanos). La idea es vacunarte a tí para que haya transmisión vertical (madre-feto) de los anticuerpos que generes, y así el bebé esté protegido hasta que reciba su propia dosis de vacuna a los 2 meses de vida.