De embrión a feto
Mide 30 mm, pesa 2-3 gramos.
Ya ha completado la formación básica de prácticamente todos los sistemas, lo que transforma al embrión en feto. A partir de ahora comienza un largo camino de maduración para que estos órganos funcionen y el feto pueda vivir fuera del útero.
Los movimientos son involuntarios, ya que la conexión de los músculos con el cerebro aún no está perfeccionada. La cabeza es mucho más grande que el cuerpo, pero ya tiene todas las estructuras: orejas, nariz, hasta los párpados que no se separarán hasta las 26-27 semanas. Los labios están formados y empieza a abrir la boca. Ya han aparecido pies y manos, con todos los dedos, aunque su tamaño es minúsculo. En ellos además se están formando las huellas digitales.
Su piel es translúcida y se puede ver el esqueleto a través de ella. Aún los huesos no tienen casi calcio, pero tienen su forma definitiva, aunque estén formados por cartílago.
Ahora los genitales son exactamente iguales en niños y niñas.

¿Qué notarás tú?
Más cansancio (sueño) y mareos
Los mareos se producen porque la tensión arterial baja mucho en el embarazo, para asegurar un correcto aporte de sangre a la placenta y al bebé. Tu cuerpo se está adaptando para poder tener más sangre en circulación, pero el cansancio y los mareos en esta etapa hasta pueden seguirse de desmayos. Recuerda evitar sestar de pie mucho tiempo o ponerte de pie bruscamente para evitarlos.
¿Cómo te acompañaremos en esta etapa?
Los primeros análisis y una ecografía
Es momento de analizar los resultados de la primera analítica. Si tienes más de 35 años o factores de riesgo, te pediremos aquí además el Test de O´Sullivan para descartar una diabetes pregestacional o la intolerancia a la glucosa. Además, te aconsejaremos sobre los complejos vitamínicos que pueden serte útil, los beneficios de realizar ejercicio físico en el embarazo y la dieta adecuada para cada trimestre.