Comienzan sus primeros movimientos
Mide 20 mm aproximadamente, pesa 1 gramo.
El embrión ya tiene claramente forma humana. En la cara se forman estructuras tan pequeñas como la retina y los párpados, el labio superior, la nariz y las orejas, aunque la mayoría de ellas no podamos verlas por ecografía. El cuerpo se va alargando y dibujan en las extremidades unos surcos que darán lugar a los dedos. Los músculos ya funcionan y el embrión empieza a moverse con cierta frecuencia de manera involuntaria. La placenta comienza a proporcionarle oxígeno, nutrientes y agua, y elimina los desechos del metabolismo del embrión, aunque no esté en pleno funcionamiento como estará a partir de las 16 semanas. El cordón umbilical ya funciona llevando sangre hasta la placenta y devolviéndosela al embrión.

¿Qué notarás tú?
Son normales las ganas constantes de orinar o los dolores como de regla.
El útero sigue creciendo al comprimir la vejiga podrás tener la sensación de querer orinar con más frecuencia. También es bastante frecuente que aparezcan de nuevo dolores en la pelvis, parecidos a dolores menstruales, pinchazos o calambres. La mayoría de las veces son producidas por el crecimiento del útero (se estiran los ligamentos redondos del útero) y son completamente normales.
¿Cómo te acompañaremos en esta etapa?
Realizaremos los primeros análisis
Seguramente ya te habremos programado la primera analítica. Lo normal es hacerla entre las 8 y las 12 semanas, donde conoceremos tu grupo sanguíneo, perfil tiroideo y bioquímico, si has pasado un cierto grupo de infecciones y una analítica de orina. También, después de la semana 11 harás la analítca que nos servirá para el cribado de primer trimestre.