Un diagnóstico especial para un momento especial
Durante la gestación de tu bebé tienes la misma probabilidad de desarrollar un cáncer que en cualquier otro momento. La incidencia entre mujeres embarazadas, es muy baja. Pero la densidad y el tamaño de tus senos va a cambiar durante este periodo, y eso podría hacer que una posible masa de origen canceroso pase desapercibida, lo que retrasaría el diagnóstico del cáncer. Por este motivo en general se detectan en un estadio más avanzado y con un tamaño más grande.
Por eso, durante este periodo, es importante mantenerse especialmente alerta.
¿Cómo se diagnostica el cáncer de mama en el embarazo?
Durante el embarazo es importante realizar revisiones periódicas con el ginecólogo, y si se detecta cualquier alteración durante la exploración física de la mama, es preciso realizar las pruebas diagnósticas necesarias inmediatamente, sin retrasarlas hasta después del parto.
El método de diagnóstico es igual que en la mujer no embarazada teniendo en cuenta algunas peculiaridades.
Las mamografías no serán la prueba de rutina en este periodo, debido al aumento de la densidad de la mama. Es mucho más recomendable la ecografía, que no emite radiación y permite el estudio en órganos densos.
Si fuera necesario, podríamos hacerte una biopsia de manera segura con una biopsia de la zona.