Especialidades

Endocrinología Ginecológica

Consulta de endocrinología ginecológica

La endocrinología ginecológica es un área multidisciplinar, por lo que está en estrecha relación con diferentes unidades, áreas o especialidades de nuestra Clínica.

La consulta se llevará a cabo mediante:

  • Anamnesis.
  • Exploración clínica.
  • Pruebas diagnósticas.
  • Diagnóstico y orientación terapéutica.
  • Valoración por el Comité de endocrino endocrinología ginecológica, si es preciso.
  • Visitas de seguimiento.
  • Informe al titular que ha remitido a la paciente, si es el caso.

¿En qué te puede ayudar la endocrinología ginecológica?

El Síndrome del Ovario Poliquístico

El Síndrome del Ovario Poliquístico es una afectación común, de la que se desconoce con precisión la causa, y que en muchos casos comienza en la pubertad.

Se postula que este síndrome se produce por un desequilibrio en las hormonas lo que produce una comunicación alterada entre el cerebro los ovarios. La glándula pituitaria en el cerebro produce las hormonas luteinizante y folículo-estimulante (LH y FSH). Estas hormonas actúan de mensajeros que avisan a los ovarios para que produzcan otras hormonas. Entonces el ovario produce los estrógenos y la progesterona (hormonas sexuales femeninas) y también una pequeña cantidad de testosterona (hormona sexual masculina). En el Síndrome del Ovario Poliquístico la glándula pituitaria produce mucha LH y esto causa que lo ovarios comiencen a producir testosterona extra con lo que se provoca el efecto androgénico.

Las mujeres con Síndrome del Ovario Poliquístico pueden tener una gran variedad de síntoma entre los que podemos destacar:

  • Períodos irregulares con pausas de algunos meses, o por el contrario, periodos muy frecuentes.
  • Hirsutismo.
  • Acné.
  • Ganancia de peso y/o  dificultad para perderlo.

El acné y el exceso de vello normalmente se producen por un discreto aumento de la hormona testosterona. Todas las mujeres producen testosterona, pero si se tiene  Síndrome del Ovario Poliquístico, los  ovarios producen un poco más de lo que es normal, aunque también puede darse la circunstancia que el cuerpo sea  demasiado sensible a la testosterona. La testosterona activa los folículos pilosos de la piel lo que causa crecimiento del vello. Además, la testosterona también afecta las células de la piel, provocando el  acné.

El tener ovarios poliquísticos no quiere decir que se tengan quistes en los ovarios.

Este diagnóstico ecográfico muchas veces produce confusiones, pero únicamente se refiere al gran número de folículos de pequeño tamaño (menores de 10mm) que existen en los ovarios en estado de reposo,  que es muy superior al que encontramos en los ovarios normales. Además muchas mujeres  tienen ovarios poliquísticos, pero no el síndrome, por lo que en muchos casos se trata de un hallazgo casual, que no tiene mayor trascendencia.

El tratamiento del síndrome de ovarios poliquísticos es en principio farmacológico y se realiza bajo control del ginecólogo.

El tener Síndrome del Ovario Poliquístico, no tiene por qué repercutir en la esterilidad. Las mujeres con Síndrome del Ovario Poliquístico aunque padezcan un desequilibrio hormonal tienen un útero y unos ovarios normales. Es cierto que algunas mujeres con este síndrome tienen problemas para quedarse embarazadas ya que en algunos casos los ovarios poliquísticos producen óvulos de mala calidad, sin embargo muchas otras mujeres que lo padecen no tienen ningún problema para conseguir un embarazo, ya que aunque tengan  pequeñas dificultades durante la ovulación y menstruaciones retrasadas, este problema es sencillo de resolver.

La maduración “in vitro” de ovocitos, en el futuro, puede ser un tratamiento de gran interés para las mujeres con síndrome de ovarios poliquísticos  u otros trastornos endocrinos relacionados con la reproducción.

En todo caso lo importante es seguir controles periódicos con el ginecólogo quien, en el momento que se desee un embarazo,  asesorará sobre lo que es conveniente realizar en cada caso concreto.

Fallo ovárico prematuro

El fallo ovárico prematuro es el cese patológico de la actividad del ovario antes de la edad normal de la menopausia. Es un problema relativamente frecuente que afecta aproximadamente al 1-4% de las mujeres en edad fértil.

Los 40 años son utilizados, a menudo, como el límite arbitrario para definir la edad normal de la menopausia.  Sin embrago debe tenerse en cuenta que, especialmente en países desarrollados, se puede llegar a estimar que los 45 años de edad son el punto de referencia para considerar el inicio de la menopausia normal..

El fallo ovárico prematuro es un síndrome producido por múltiples causas que ocasionan la desaparición progresiva de los folículos ováricos o la falta de respuesta de estos a los estímulos normales. Muchas veces, el problema surge durante el desarrollo embrionario del ovario y otras, posteriormente por factores externos.

Se caracteriza por presentar una amenorrea secundaria superior a 3 meses. Debe tenerse en cuenta que aún presentando 3 meses de cese de la menstruación, tras este plazo puede volverse a ovular, aunque generalmente sea de forma intermitentemente con sangrados menstruales irregulares, y que en esta situación hay posibilidades de que se produzca un embarazo espontáneo por lo que no debe descuidarse la anticoncepción.

También puede haber esterilidad previa o no, y puede estar asociado a un síndrome climatérico completo (con sofocaciones, sudoración nocturna, sequedad vaginal, etc…) o parcial con menos sintomatología. También en algunos casos se puede carecer de cualquier sintomatología asociada excepto la amenorrea.

Aunque en muchos casos la causa concreta no puede ser determinada, las causas más frecuentes de fallo ovárico prematuro son:

  • Anormalidades cromosómicas.
  • Polimorfismo del gen receptor de la  Hormona folículo-estimulante y Mutación de la inhibina B.
  • Deficiencias enzimáticas.
  • Enfermedades autoinmunes.
  • Quimioterapia y radioterapia.
  • Ooforectomía bilateral o menopausia quirúrgica.
  • Histerectomía sin ooforectomía.
  • Infecciones.